El mito de la necesidad de las proteínas que aporta la carne
Hay una frase que se utiliza mucho y que si no se piensa con lógica parece cierta. La frase dice: “si quieres ser fuerte como un toro, cómete al toro”. Es un error de bulto, porque si te comes al toro serás igual de fuerte como el que come toro, no como un toro. Sería más lógico decir: “si quieres ser fuerte como un toro, come lo mismo que el toro”.
Todo el mundo sabe que los animales más fuertes y más resistentes que hay en el planeta son todos vegetarianos o herbívoros. Cuando alguien nos diga que necesitamos proteína de origen animal para crecer y estar fuertes, la pregunta inteligente que debemos hacernos es: ¿Por qué los gorilas, los elefantes, los rinocerontes, etc. no comen carne, crecen mucho y son muy fuertes y sanos?
El mito de la falta de proteína está tan incrustado debajo del cuero cabelludo, que incluso los que admiten una alimentación vegetariana, inmediatamente te hablan de buscar sustitutos para la carne. Si el ser humano necesitara comer carne sería una tontería sustituirla; lo más correcto y natural sería comer carne directamente en vez de sustituirla. La realidad es que el ser humano ni necesita comer carne, ni necesita sustituirla. Esta afirmación la demuestra el hecho comprobado de que el 90% de las enfermedades de la raza humana tienen como causa u origen el exceso en la ingesta de proteínas, sobre todo de origen animal.
Para los que todavía siguen preocupados por la carencia de proteínas en un régimen vegetariano, vamos a aprovecharnos de que las matemáticas no fallan, y hagamos una sencilla suma de las cantidades habituales de proteína que ingiere una persona vegetariana.
Lo más gracioso del caso es que yo soy vegetariano desde hace 40 años, y mi única preocupación no es suplir las carencias de proteínas de mi dieta, sino procurar no sobrepasar el umbral de ingesta de proteínas diarias que asegura el mantenimiento de la salud.
Resumiendo: no busco las proteínas, sino que huyo de ellas.
El exceso de proteínas en la alimentación produce enfermedad, incluso cuando la proteína ingerida es de origen vegetal (la única diferencia es que la proteína vegetal no tiene purinas que intoxican al cuerpo por otras vías, pero los problemas producidos por su exceso son los mismos).
Veamos la ingesta de proteína diaria en una dieta que trata de esquivar los alimentos proteicos en vez de buscarlos:
Gramos de proteína por día
Dos huevos a la semana – proteína por día = 4
1 kilo de fruta diario 9
500 gramos de verdura 10
25 gramos de frutos secos, sésamo, etc. 4
Una comida de legumbres a la semana, por día 6
200 gramos de cereales: arroz, pan, pasta 22
50 gramos de queso o derivados lácteos al día 10
--------
Total gramos de proteína ingerida por día 65
La Organización Mundial de la Salud ha ido bajando la recomendación de ingesta de proteínas diarias debido a los estudios que demuestran que los problemas son causados más veces por exceso que por carencia. En estos momentos se recomienda 0.8 gramos por kilo y día para una persona adulta, aunque hay opiniones que hablan de cifras cercanas a la mitad. Una persona de 70 Kilos multiplicándolos por 0.80 tendría que comer 56 gramos de proteína al día.
Como se ve arriba, una dieta diseñada para no abusar de los alimentos proteicos ya sobrepasa la ingesta recomendada de proteínas. Si a esa dieta que ya se excede en proteínas, se le añade una ración de carne o pescado en cada comida, el exceso de proteína aportado va a sobrepasar ampliamente la capacidad de eliminación que tienen nuestros órganos emuntorios, abocando con ello nuestro cuerpo a la enfermedad.
Hay que tener en cuenta que nuestro organismo recicla más de dos tercios de sus propios residuos proteicos. Es muy probable que la pérdida real de proteína no llegue a la mitad de las cifras de ingesta que recomienda la O.M.S.

Meneame
del.icio.us