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ESCUELA de SALUD
El arte de la medicina consiste en entretener al paciente mientras la naturaleza le va curando la enfermedad. Voltaire

Categoría: Medicina natural

26/08/2008 GMT 2

Remedios absurdos que funcionan: para el dolor de muelas

escuela_de_salud @ 21:41

La mayoría de los remedios naturales funcionan sobre una base lógica y se conoce una explicación científica de sus propiedades para curar o ayudar en muchas dolencias, pero hay otros que son eficaces a pesar de no tener ninguna base real, ni siquiera lógica, para que puedan producir los resultados que se obtienen con su uso y que se pueden comprobar en la mayoría de los casos.

Personalmente soy bastante escéptico en todas las áreas de la vida (costumbre que considero muy saludable, y más cuando se habla de salud o cualquier otra cosa que se pueda comprar y vender) pero negar la evidencia de algo que se puede comprobar es una soberana estupidez.

Hoy nos ocupa un remedio para el terrible dolor de muelas, y el inocente remedio para no sufrir este infierno es un trocito de una ramita de SAUCO de unos 2 ó 3 centímetros de longitud y de entre 5 y 8 milímetros de grosor. Lo absurdo del remedio es que no hay que masticarlo ni ingerirlo como sería lógico, sino colgárselo del cuello.

Aprovechando que el interior de las ramitas de sauco es muy blando, se le puede pasar una aguja que traspase el trocito de ramita a lo largo por su interior, y por allí se pasa un cordón de algodón con el que se cuelga del cuello como si fuera una valiosa joya. Se debe de llevar por dentro de la camisa para que el sauco esté en contacto con la piel.

Esto que parece una inocentada, funciona muy bien. Yo he visto como a varias personas les desaparecía el dolor de muelas al poco tiempo de llevarlo colgado las 24 horas.

Personalmente nunca he tenido este problema, pero cuando me estaban saliendo las muelas del juicio, y se estaban abriendo camino en el espacio reducido que les queda para instalarse, me estaban molestando bastante. Me colgué del cuello el trocito de ramita de sauco que afortunadamente tenía un vecino como árbol ornamental, y se acabo el problema.

 Anécdota curiosa:

Una noche me desperté con dolor a las 3 de la madrugada, extrañado me lleve las manos al pecho y no estaba el sauco, me lo había quitado en la ducha y se me había olvidado volvérmelo a poner. Me levanté de la cama, fui a buscar la varita mágica, me la puse otra vez, y a la media hora pude dormir plácidamente toda la noche.

Cuando las cuatro muelas me acabaron de aportar el poco juicio que me queda (hay que tener poco juicio para escribir cosas de las que sabes seguro que se van a reir) me quité el sauco del cuello y nunca más lo he vuelto a necesitar.

sauco.jpg

Un arbol de SAUCO en flor

            Las bayas que produce

06/08/2008 GMT 2

Medicina natural y medicina artificial

escuela_de_salud @ 15:16

Extraigo un capítulo del libro que se puede ver a la derecha "Manual de Instrucciones del Cuerpo Humano". La intención de este capítulo es tratar de aclarar qué maneras de enfocar el tratamiento de una enfermedad se pueden etiquetar de medicina natural y cuáles no.

MEDICINA NATURAL

  Para que el lector pueda obtener una idea correcta del significado de las palabras "medicina natural" es conveniente despojarlas de los significados erróneos que muchas veces se les quiere dar, bien sea por desconocimiento del naturismo o por intereses de cualquier índole. No todos los que dicen practicar la medicina natural acatan los mínimos principios básicos de las leyes naturales.

  Quizás la manera más sencilla de entender qué actos o tratamientos se pueden considerar medicina natural y cuáles no, sea mostrar una comparativa entre los principios y fines de la medicina natural y otros sistemas de tratar a los enfermos. 

  Para abreviar las comparaciones utilizaremos las letras MN para definir a la medicina natural y las letras MA para definir a la medicina artificial que se salta a la comba las leyes naturales provocando con ello graves consecuencias.

  MN: Es una medicina sencilla y con un coste muy pequeño para la sociedad, que utiliza productos al alcance de todas las capas sociales, muchos de ellos se encuentran en la naturaleza de una manera gratuita (leyendo el evangelio de los esenios se puede ver como Jesús curaba a todos los enfermos y solamente usaba productos de coste cero).
  MA: Es una medicina cuya complejidad intencionada permite que las cifras astronómicas que tiene que pagar la sociedad por los tratamientos y medicamentos parezcan razonables a pesar de no tener ningún fundamento.

  MN: Se basa en una tradición histórica milenaria obtenida de resultados positivos en muchos casos de la vida real, y remedios populares que se han trasmitido verbalmente durante muchas generaciones.
  MA: Se basa en la investigación sobre nuevos productos patentables para los que haya una demanda o se pueda crear artificialmente. Cualquier producto no patentable es desestimado para cualquier investigación.

  MN: Trata de educar al individuo para que mantenga su salud y armonía al mismo tiempo que previene la enfermedad, le enseña a comer, a respirar, a adoptar la actitud mental adecuada, etc., consiguiendo de esta forma la independencia y autosuficiencia del ser humano.
  MA: Usa un lenguaje ininteligible para el ciudadano medio como reafirmación de su  autoridad elitista dejando claro que el paciente nunca podrá decidir sobre su vida y será siempre dependiente de los iniciados a la profesión.

  MN: El enfermo es el protagonista de su salud, toma las decisiones sobre su vida y conoce el alcance y las implicaciones de los tratamientos.
  MA: El enfermo es el cliente, su presunta ignorancia le impide tomar cualquier decisión y se le aplica, y a veces se le obliga, a someterse al tratamiento más caro, aunque sea el que más efectos secundarios le produzca.

  MN: Intenta que el enfermo alcance el máximo bienestar teniendo como única meta la salud integral del individuo.
  MA: Se preocupa de eliminar o enmascarar los síntomas dejando intacta la causa que los provoca.

MN: Usa como prevención la dieta adecuada, el contacto con la naturaleza, el desarrollo de la paz interior y el equilibrio en las emociones.
MA: Como prevención usa vacunas con efectos peligrosos y chequeos periódicos con riesgo de diagnósticos erróneos.

MN: Restablece la salud y la dignidad en la mayoría de los casos.
MA: Todas las enfermedades que no puedan remitir espontáneamente las considera enfermedades crónicas o incurables, sentenciando al enfermo a una vida de sufrimiento y dependencia de fármacos.

MN: Considera el dolor y la enfermedad como fuentes de información para averiguar dónde se ha perdido la armonía y cómo ha acometido el cuerpo su reparación.
MA: Considera el dolor y la enfermedad como enemigos a batir a cualquier precio sin tener precaución con los daños colaterales.

MN: Usa tratamientos no agresivos acatando especialmente la frase de Hipócrates que dice: "Lo primero no dañar".
MA: Interviene principalmente por medio de la cirugía y fármacos produciendo un buen número de efectos iatrogénicos.

MN: Trata de devolver la unión y el equilibro entre los planos físico, mental y emocional, tratando al individuo como un conjunto integrado.
MA: Se especializa en partes muy concretas del cuerpo desestimando la interrelación de esa parte con todas las demás.

MN: Reconoce la fuerza natural que tiende a conservar y curar a todos los seres vivos cuando nadie se lo impide (sólo cura la naturaleza).
MA: Considera las leyes naturales como algo anticuado y obsoleto, y se dedica a imponer sus limitados conocimientos contrariando e impidiendo las reacciones curativas naturales del cuerpo humano.

MN: Es una ciencia milenaria basada en resultados comprobados y cuantificables.
MA: Es una nueva religión basada en la fe de los pacientes. Esta afirmación se basa en la siguiente comparativa entre medicina y religión:

  • - Tanto la religión como la medicina moderna se basan en dogmas de fe que no hay que demostrar: Hay que tener fe en que el VIH existe aunque nadie lo haya aislado. Hay que creer que la quimioterapia cura el cáncer, aunque la terca realidad demuestre lo contrario. Hay que acatar lo que dicen los libros de medicina, aunque los hechos los desmientan. Y una larga lista de etcétera.
  • - Las dos instituciones celebran ceremonias y rituales sin mediar motivo que los haga necesarios: Vacunas, chequeos, mamografías, analíticas, revisiones ginecológicas, etc.
  • - Los ministros de ambas religiones usan una ropa que los distingue del público cuando están oficiando. También procuran usar un lenguaje ininteligible para que los no iniciados queden al margen (durante muchos años estuvo prohibida la traducción de la Biblia a las lenguas vulgares para que sólo el círculo cercano de iniciados tuviera acceso y, sobre todo, para que el vulgo tuviera que creer lo que le decían sin poder comprobarlo).
  • - Las dos censuran e impiden la libertad de expresión en las épocas en las que se les permite. El poder que ha perdido la iglesia en esa parcela lo ha recogido y lo detenta ampliamente la medicina dirigida por la industria.
  • - Los creyentes de una peregrinan a tierra santa o a Lourdes, y los de la otra van sumisos a inmolar sus ahorros a Houston. El porcentaje de curaciones es similar, el coste no.
  • - Ambas se nutren de seguidores debido al miedo a morir de sus prosélitos. Y aunque una de ellas ofrece una vida más larga, no puede competir con la otra que promete una vida eterna.

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05/08/2008 GMT 2

La sandia, diseñada para el verano

escuela_de_salud @ 17:14

sandia21.jpg

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 En verano la fruta estrella es la sandia, diseñada por la naturaleza para aportar todas las necesidades de líquido del cuerpo durante los meses de calor. Pero todas las sandias no son iguales, de una variedad a otra hay unas diferencias abismales que nadie se imagina hasta que hace la comparación.

La mejores sandias que he comido en mi vida pertenecen a la variedad que he puesto arriba. Tanto la redonda como la alargada tienen una textura muy agradable, carecen de partes leñosas y tienen mucho más jugo que las otras variedades. Recomiendo hacer la prueba para notar las diferencias.

images13.jpg 

No confundir con esta otra de la derecha que tiene las rayas más finas y que se vende mucho porque no tiene pepitas.

 sandia1.jpg

Esta otra también es buena, es la que más se vende en España, pero si se puede conseguir la variedad de las dos fotos primeras se notará la diferencia.

La maravillosa sandia calma la sed en verano, es muy depurativa, perfecta para limpiar los riñones o las vías urinarias, contiene un 93% de agua, por lo que su valor calórico es muy bajo, no llega a las  20 calorías por 100 gramos.

Destaca el contenido en potasio y el magnesio, si bien en cantidades inferiores comparados con otras frutas, pero tiene la ventaja de que también contiene vitamina B6, que combinada con el magnesio se potencian mutuamente. La combinación de estos dos nutrientes calman mucho a las personas nerviosas o hiperactivas, de hecho la combinación magnesio - vitamina B6 es uno de los mejores tratamientos para los niños con las enfermedades del espectro autista.

El licopeno es el pigmento que aporta el color rojo a la sandía, el tomate y otros vegetales. Este compuesto posee propiedades antioxidantes y se cree que actúa protegiendo a las células humanas del estrés oxidativo, uno de los responsables de las enfermedades cardiovasculares, cáncer y envejecimiento.

Comer sandia puede a su vez ayudar a tratar la angina de pecho, la hipertensión y otros problemas circulatorios.

Ultimamente se ha difundido la noticia de que la sandía produce unos efectos parecidos a la viagra.

El informe de los científicos de la Texas A&M University comentaba que la sandía  era rica en citrulina, un precursor de la arginina (la citrulina es convertida en arginina por nuestro cuerpo). La arginina  a su vez es un aminoácido precursor del óxido nítrico, vasodilatador esencial en la función del endotelio vascular, es conocida por relajar las venas y favorecer el flujo sanguíneo como la viagra, pero los científicos olvidaron mencionar que la parte de la sandía rica en citrulina es la cáscara, lo cual es un problema, pues algunos se comen las manzanas o las peras sin pelar, pero nadie se come las sandias o los cocos con la cascara.

Hay una forma mucho más agradable y cómoda de tomar grandes dosis de arginina, y es tomando horchata de chufas de buena calidad. Además de la potencia sexual también aumenta la fertilidad masculina y las defensas del cuerpo. Lo ideal es hacerla en casa, y tomarla recién hecha y endulzada con miel. Sin endulzar con nada está muy buena y la pueden tomar también los diabéticos. Para los celiacos es estupenda pues no contiene gluten.

19/06/2008 GMT 2

El origen de las enfermedades

escuela_de_salud @ 20:02

"Creo que las perturbaciones de la digestión

son las causas de todas las enfermedades."

Louis Kuhne

He aquí la gran cuestión. Desde que el hombre existe, a lo largo de su historia, esta pregunta ha venido siendo constante: ¿Porqué se producen las enfermedades? Pero la razón de ellas sigue siendo un misterio para la que nunca fueron capaces de resolver tan soterrado enigma.

Podemos llegar a creer, incluso, que no existe la posibilidad de conocer tal respuesta; pero si la encontráramos, quizá se lograría erradicar al fin las enfermedades de la vida humana... Aunque, como se puede comprobar, esto no debe ser tan fácil... Sin embargo, nosotros pensamos, que el Naturismo hace ya tiempo que dio con la solución, y nos gustaría, desde aquí, compartirla con el mayor número de gente posible. El Naturismo, la Naturaleza, nos enseña que toda enfermedad tiene en su origen una causa mental, en tanto en cuanto que, la sucesión de pensamientos inapropiados e ignorantes de la esencia natural del hombre, da como resultado actuaciones erróneas y contraproducentes al plan que esa misma Naturaleza ha establecido para él. Esto es: la ignorancia nos procura hábitos antisaludables que nos llevan a contravenir las leyes naturales que invisiblemente nos rigen, siendo la enfermedad, por tanto, el precio que indefectiblemente pagamos, seamos conscientes de ello o no.

 Por eso pensamos que las enfermedades tienen una primera causa mental denominada: ignorancia del modo correcto de vivir, lo cual, como decíamos, nos conduce a los malos hábitos que se constituyen en la verdadera raíz del problema, ya que producen el desajuste térmico entre la periferia y el interior del organismo. Debido a ésta alteración térmica -esbozada por vez primera por el genial naturópata chileno Manuel Lezaeta Acharán-, se produce la intoxicación orgánica, también denominada Toxemia. A partir de la intoxicación orgánica, surgen casi todas las enfermedades, salvo las producidas por un abuso excesivo de un determinado órgano.

Por tanto, a nuestro juicio, las enfermedades son tan sólo la manifestación externa de algo previo e interno: la intoxicación. Pero ésta, a su vez y sobre todo, es producto del desequilibrio térmico producido por los malos hábitos de vida adquiridos merced al desconocimiento de las leyes naturales. Éste es el verdadero ciclo de la Enfermedad. No sólo eso, es también el de la Salud, si nos decidimos a hacerlo girar en sentido inverso al que produce las enfermedades.

Los hombres se han convertido en creadores de costumbres poco saludables, las han incorporado a su habitual modo de vida y, desde ese instante, la aparición de la enfermedad ha sido tan sólo cuestión de tiempo y resistencia orgánica en cada individuo, lo cual está siempre en función del maltrato propio y de la herencia que hayamos recibido. Por eso a nosotros no nos resulta extraño que los hijos terminen por pagar los abusos orgánicos de sus precedentes generaciones.

Esta alienación del ser humano respecto de sí mismo, es debida a su falta de conocimiento acerca de cómo mantener su cuerpo con salud, pero también al desconocimiento de las razones que deben llevarle a uno a hacerlo así. El hombre, en general, no sabe nada acerca de su origen, ni tampoco de su desarrollo futuro, lo cual le conduce en demasiadas oportunidades a desperdiciar una vida que podría ser empleada en avanzar a todos los niveles. Con estas premisas, y no teniendo un fundamento filosófico que le guíe en la búsqueda de un mejor estado físico, emocional, mental y espiritual, abre las puertas a la enfermedad porque enfoca sus hábitos hacia la gratificación de sus sentidos.

"No existe enfermo con buena digestión, ni sano con mala digestión."
Manuel Lezaeta Acharán

En estado de buena salud digestiva las heces son inodoras, consistentes, diarias, bronceadas, y no ensucian el papel. Tener deposiciones así, indica que se ha digerido correctamente. Por desgracia, no es lo habitual en la mayoría de las personas.

Esta es una descripción general de la persona que sufre Desequilibrio Térmico, la cual padecen TODOS los enfermos crónicos sin excepción. Según la doctrina térmica de la salud, todas las enfermedades se instauran a partir de un cuadro semejante. Sin embargo, no necesariamente se presentan síntomas iguales para todos los enfermos, pues éstos verán afectados sus diversos órganos según la fortaleza, debilidad, o predisposición.

El lugar en que se depositan las toxinas, parte anterior o posterior del cuerpo, puede variar según sea nuestra posición al dormir, nuestro trabajo, nuestras costumbres...etc, creándose unos recorridos orgánicos específicos en cada persona por los que se afectarán cuantos órganos se crucen en su camino. Así se irá conformando el mapa de las alteraciones anatómicas descrito, con todo lujo de detalles, por su descubridor, Luis Kuhne, en "La ciencia de la expresión del rostro."

Pero no sólo la fisonomía del enfermo se verá alterada, sino también el iris de sus ojos, que revelará todo lo dicho hasta aquí, presentando señales de irritación e inflamación localizadas en el área correspondiente al aparato digestivo, o sea, en torno a la pupila, y de atrofia en la zona de la piel (formando un anillo oscuro que rodea la periferia del iris). Los síntomas podrán, con el curso de los años, modificarse y mejorar, pero el tejido iridal demuestra fehacientemente, y en todo momento, el rumbo que está siguiendo la alteración funcional.

Quizá, ahora mismo, alguno de ustedes se esté preguntando: ¿cómo podemos recuperar el equilibrio térmico que nos devuelva la salud perdida...? Bien, existen algunas sencillas técnicas naturistas que nos devolverán el equilibrio térmico entre piel y mucosas. Estos ejercicios consisten en actuar, de varias maneras sobre la piel y las mucosas para que éstas normalicen su actividad. Como la piel de los enfermos está atrofiada, es decir, atascada a nivel subcutáneo, habrá que activarla mediante la estimulación del agua fría o irritarla con otros recursos. Al estimularla provocamos en ella una reacción que la calienta, abrimos sus poros, e irá congestionándose. Con ello, la sangre abandonará el vientre, donde su acúmulo excesivo estaba alterando los procesos metabólicos que allí se llevan a cabo intoxicandonos.

La piel del hombre en reposo debe tener siempre una temperatura de 36´5ºC ó 37 ºC. Por tanto, si está más fría indica que existe "calentura al interior" o desequilibrio térmico, porque la sangre se habrá desplazado y refugiado en el vientre. A esto también se le llama "fiebre interna".

El desequilibrio térmico cursa con escalofríos, tiritona, piel pálida y fría, malestar general, y taquicardia. Cuando es muy intenso, y si no se resuelve a tiempo, puede desembocar en la muerte del paciente. La calentura del interior es directamente proporcional a los latidos del corazón e inversamente proporcional a la temperatura de la piel. De este modo, cada diez latidos que sobrepasen las 70 pulsaciones por minuto, delatan un exceso de 1 grado sobre la temperatura interna correcta (que debiera ser la misma que la de piel, o sea, 36´5ºC-37ºC). Por esta razón, a mayor calor interior, corresponde mayor frecuencia cardíaca y también mayor frialdad sobre la piel. Y consecutivamente a todo ello, un peor pronóstico de salud.

Cuando se instaura el desequilibrio térmico de un modo agudo, el paciente tiene frío y pide mantas, ropa o algo caliente. Él presiente, instintivamente, la necesidad de que su piel fría, a veces cadavérica, adquiera más calor para obtener así la mejoría que necesita y volver a reequilibrarse. En ése caso, el corazón latirá atropelladamente a 90-100-120, ó más, pulsaciones por minuto, denotando que la temperatura interna es muy elevada, incluso superior a 40ºC, mientras la de la piel habrá bajado hasta los 35ºC incluso. Es una situación realmente alarmante.

Para equilibrar esta diferencia de temperaturas debemos proporcionarle calor a la piel y frío al vientre, con la finalidad de frenar y dar salida a la combustión excesiva que se está produciendo en esa caldera orgánica que es el aparato digestivo. Ésta caldera humana necesita que el sistema de refrigeración -la piel- funcione correctamente para que no se acumule un exceso de temperatura al interior, puesto que podría hacer reventar todo el "circuito". Del mismo modo, necesita un combustible adecuado en calidad y cantidad -aire rico en oxígeno-, y también proceder a la limpieza de los residuos de las combustiones anteriores.

La aplicación de calor a la piel y la estimulación de la misma con frotaciones, ortigas, ejercicio..., abren los poros de ésta, favoreciendo el riego por los minúsculos vasos sanguíneos y, con ello, la afluencia de sangre. Esto reequilibra las temperaturas del organismo y restaura de modo natural la salud, sin necesidad de medicamentos y con excelentes beneficios para nuestro estado orgánico.

Por otra parte, deberemos también sofocar el excesivo calor interno mediante técnicas naturales que refresquen el vientre, es decir, que desinflamen los vasos, tejidos y nervios de la zona, obligando a la sangre a retornar a la piel, que es donde debiera estar, para así disminuir la temperatura de las reacciones químicas que se están efectuando en el aparato digestivo. De este modo reduciremos la inflamación del aparato gastrointestinal, mitigaremos la temperatura, y acabaremos con las perniciosas fermentaciones que allí se están llevando a cabo. El metabolismo digestivo volverá así a recuperar, poco a poco, su temperatura normal que debe ser idéntica a la de la piel, pues ambas temperaturas -interna y externa- tienen que permanecer siempre equilibradas para tener salud y evitarnos trastornos futuros.

Podemos aplicar frío al interior del organismo con diversos medios, como son el barro, los baños derivativos del vientre, o las compresas húmedas (nunca con hielo), de tal modo que nos sirvan para descongestionar la zona. La terapéutica naturista, como hemos explicado, se basa en desalojar la sangre del interior, haciendo que ésta retorne a la piel, y consiguiendo así, que ésta se mantenga caliente continuamente. Alcanzaremos de este modo el equilibrio térmico, y obtendremos digestiones correctas, porque estarán realizadas a la temperatura adecuada. Obtendremos entonces una buena nutrición, además de una eliminación correcta de los residuos de nuestro metabolismo, siempre por los conductos a tal efecto, los cuales tampoco verán alteradas sus funciones por una sobrecarga de trabajo, como sucedía hasta ése momento. Obtendremos así lo que buscábamos, y que sólo existe en la naturaleza: la curación y la salud.

"El arte de curar es cuestión de temperaturas".
LEZAETA

Por Carlos Alberto Lareo Porral

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10/06/2008 GMT 2

El Hígado

escuela_de_salud @ 22:07

¿Cuál es la función del hígado?

En gran medida la salud y vitalidad de un individuo está determinada por la salud y vitalidad del hígado. Es asombroso ver como el hígado, que es el responsable de la desintoxicación, sobrevive e intenta adaptarse al estilo de vida actual y a la cantidad de químicos tóxicos, presentes en medicamentos, alimentos y contaminantes ambientales en general.

Como la función del hígado es la desintoxicación, el exceso de contaminantes ambientales es una de las causas que generan su mal funcionamiento, ya que es tanta la cantidad consumida de los mismos, que éste pierde fuerza para llevar adelante su función. Su debilitamiento impide la descarga normal de toxinas con lo que al verse desequilibrado muchas funciones corporales relacionadas con dicho órgano, se ven disminuidas.

Las funciones básicas del hígado son triples: vasculares, secretoras y metabólicas. Las funciones vasculares incluyen las de ser un importante depósito sanguíneo y filtrar cerca de un litro de sangre por minuto. De aquí que muchas funciones relacionadas con el sistema circulatorio tengan su origen en el funcionamiento de éste órgano.

Las funciones secretoras implican la síntesis y secreción de la bilis. El hígado fabrica aproximadamente por día un litro de bilis. La bilis es necesaria para la absorción de las sustancias solubles en grasas, que incluyen muchas vitaminas. Aunque la mayoría de la bilis segregada en los intestinos se reabsorbe, muchas sustancias tóxicas se eliminan eficazmente del cuerpo gracias a la bilis. De esto se desprende cómo las funciones digestivas están vinculadas a la función hepática.

Las funciones metabólicas del hígado son inmensas, ya que el hígado está intrincadamente involucrado en el metabolismo de los carbohidratos, las proteínas y las grasas, en el almacenamiento de vitaminas y minerales, en la formación de numerosos factores fisiológicos; y en la desintoxicación o excreción en la bilis de diversos compuestos químicos, entre los que se encuentran hormonas (tiroxina, cortisol, estrógeno, aldosterona), histamina, drogas y pesticidas. Es decir que también el aspecto endocrinológico (funcionamiento hormonal), está vinculado al funcionamiento hepático.

¿A que se llama “Hígado lento”?

El término “hígado lento”, probablemente refleja un mínimo deterioro de la función hepática, pero debido al importante papel del hígado en numerosos procesos metabólicos, incluso el mínimo deterioro de dicha función puede tener profundos efectos. La colestasis o disminución del flujo biliar es una de las causas principales que contribuyen a ese deterioro. La obstrucción de los conductos biliares y el deterioro del flujo biliar dentro del hígado pueden ocasionar la colestasis. La causa más común de
obstrucción de los conductos biliares es la presencia de cálculos biliares. Como mínimo se calcula que 20 millones de personas en EEUU tienen cálculos biliares en la actualidad, aproximadamente el 20% de la población femenina y el 8% de la masculina, por encima de los 40 años de edad y se extraen cerca de 500.000 vesículas al año a causa de los cálculos. Se ha determinado que la presencia de dichos cálculos está relacionada con el exceso en el consumo de grasas, de químicos, con la baja ingesta de fibras. El estilo de vida estresante contribuye también y el hecho que sea más presente en mujeres que en hombres se relaciona también con que la mujer tiene una condición psicofísica más receptiva y vulnerable a los estímulos externos, llámese a estos estrés ambiental, exceso de comida, exceso en la ingesta de químicos y medicamentos en general.

El deterioro del flujo biliar dentro del hígado puede producirlo una diversidad de agentes y situaciones. En general las pruebas de laboratorio no pueden medir el deterioro de la función hepática. Mucha gente dice haberse hecho los exámenes correspondientes y no encontrar nada que determine que su hígado no funciona adecuadamente, pero los síntomas que la persona padece hablan de un hígado sobrecargado. El juicio clínico de un médico responsable que se guía por los principios de autorregulación de la Naturaleza y por las características personales del paciente, es el que puede determinar cuán desequilibrado esté o no esté, este órgano.

¿Qué es lo que afecta la función hepática?

El funcionamiento del hígado depende de muchos factores. Uno de ellos tiene que ver con el tipo de personalidad. El hígado fue llamado por los antiguos chinos el alma del cuerpo, es el órgano más sensible frente a los desafíos externos, es casi el que más se afecta frente a situaciones diferentes y adversas a las que se viven habitualmente. Existen personas muy emocionales, susceptibles, sensitivas y con una carga emocional importante, este tipo de personalidad hipersensible, emocional, insegura, necesitada de la aprobación externa, tiene un hígado muy sensible que se afecta más allá del alimento y la contaminación ambiental, son las llamadas personalidades hepáticas, dónde la sensación de inseguridad, el miedo, la sensación de estrés en general, afectan el buen funcionamiento de dicho órgano.

Otro aspecto a considerar es la calidad de nuestra sangre, que se ve afectada por disturbios emocionales y cuando la sangre modifica su calidad, todos los órganos disminuyen su potencia, el hígado, al ser el laboratorio del cuerpo y siendo su función eliminar las toxinas, al trabajar en un medio con una sangre debilitada, no tiene la capacidad de funcionar adecuadamente.

El comer más de la capacidad que cada uno tiene afecta también la función hepática, es decir el exceso de comida, ésta es una de las principales causas de deterioro hepático. Muchas personas comparan lo que comen con otras que tal vez comen más, sin embargo lo que es poco para muchos, para otros es demasiado, cada uno tiene una medida y cada uno también sabe, conoce cuál es su medida. También puede ocurrir que se coma en poca cantidad pero tenso, esto también implica un importante y fundamental motivo de deterioro hepático.

El exceso en el consumo de grasas, aceites, azúcar, farináceos, también desequilibra al hígado, el exceso de alimentos horneados, el exceso de harinas, ya sea en forma de pan, budines, empanadas, pastas. Los alimentos quimicalizados, conservantes, insecticidas, fertilizantes, colorantes, resaltadores de sabor, espesantes, la química de los medicamentos, es decir los medicamentos en sí mismos, los contaminantes que se respiran a través de las atmósfera, la química de lo que está en contacto con la piel (elementos de cosmetología), la carga electromagnética de computadoras, televisores, celulares, despertadores, el alcohol, el café, el té negro, la hierba mate, el tabaco, actúan generando el desequilibrio de ésta función.

El sol afecta muchísimo la función del hígado, éste es un órgano duro, compacto, lo que lo nutre y aliviana es el frío, lo blando, lo húmedo, lo agrio, lo amargo, lo acuoso. Muchos creen que el problema de tomar sol en demasía afecta la piel, sin saber que además los órganos también son afectados por la luz solar. El dolor de cabeza que se genera luego de una exposición al sol tiene que ver con la afección que el hígado recibe frente a dicha exposición, enlenteciendo la capacidad circulatoria. La insolación es un ataque al hígado.

Si se entiende a la vida como la posibilidad de un constante equilibrio es fácil entender que cuando se tiene un hígado sensible, cosa que hoy en día todas las personas tenemos, el cuidado del mismo depende de la posibilidad de equilibrarlo. El calor, la sequía, los alimentos demasiado cocidos, quemados, demasiado salados, los picantes y muy saborizados, los muy caliente, muy densos, sobrecargados de elaboración, afectan la condición hepática. En cuanto a lo emocional, actitudes duras, inflexibles, rígidas, de enojo, exageradas, el exceso de preocupación y una actitud corporal sedentaria, lo alteran.

Muchas personas ya de bebé padecen trastornos hepáticos que no son vistos como tales por la medicina tradicional. El hígado de un bebé depende en gran medida de sus padres, si la madre durante el embarazo estuvo anímicamente afectada y consumió el tipo de alimentos mencionados anteriormente, es muy probable que la función hepática y digestiva del bebé se vea limitada.

Si a través de la infancia la persona ha sido sobrealimentada, o como característica del grupo familiar era común la ingesta de carnes, quesos, leche, azúcares y alimentos quimicalizados, luego se padece a lo largo de la vida una sobrecarga hepática y dificultades orgánicas y psicológicas, que pueden ser el origen de muchas enfermedades, tales como hipertensión, problemas circulatorios en general, quistes, fibromas, alergias, resfríos, gripes frecuentes, muchos tipos de cáncer, depresión, irritabilidad, enojo constante, impaciencia, poca tolerancia.

 ¿Cuáles son los síntomas de un hígado sobrecargado?

Al estar el hígado relacionado con todos los órganos internos, las manifestaciones de su funcionamiento aparecen en todo el cuerpo y los síntomas son: anorexia (falta de apetito normal), cansancio, sed exagerada, náuseas y vómitos, irritabilidad constante, debilidad general, sensación de vientre pesado e hinchado, constipación, intestino flojo, flatulencias, pesadez y dolor en las piernas, dolor de cabeza, insomnio, endurecimiento doloroso en la nuca y hombros, visión doble y borrosa, zumbido psíquico, vértigo, boca amarga, y seca, edema en el rostro y piernas, somnolencia, bostezos constantes, color amarillo en el rostro, piernas y palmas de las manos.

Son raros los síntomas de dolor o fiebre en el hígado, pero ocurren en los casos más avanzados como hepatitis aguda, cirrosis supurativa, cálculos biliares. Cuando la persona padece alguno de estos síntomas, la medicina acude a la medicación, a la intervención quirúrgica, sin tener en cuanta el origen de dicho síntoma. En la mayoría de los casos, con una alimentación desintoxicante, depurativa y fundamentalmente cambiando hábitos de vida, dichos síntomas desaparecen.

 ¿Cómo se lo considera dentro del organismo y cómo se relaciona con las otras funciones corporales?

Mencionamos que el hígado es el responsable de desintoxicar al organismo, actuando como laboratorio. El exceso de contaminantes que entran al torrente sanguíneo debilita su función por lo que las toxinas no salen por los canales habituales y permanecen en el organismo dificultando otras funciones. Por ejemplo, si el hígado se ve sobrecargado debido a una ingesta exagerada de grasas, azúcares, alcohol, alimentos excitantes como gaseosas, café, mate, té negro, las toxinas que éste debería filtrar quedan en la sangre enlenteciendo su circulación y generando diversos problemas vasculares.

 Muchos médicos recetan Hierro como suplemento, Calcio, Vit. E, C, Litio, Zinc, etc., etc.; éste exceso de nutrientes también afecta a este órgano, que no tiene capacidad para tantos minerales y vitaminas; cuando esto ocurre, la sangre desequilibra su capacidad circulatoria, generando, según la persona hipertensión o hipotensión u otros síntomas.

Los dolores de cabeza, los mareos, los dolores articulares son muchas veces y en la mayoría de los casos, manifestaciones de sobrecargas hepáticas. Las alergias son también la forma que tiene el organismo de expresar una sobrecarga de toxinas que el hígado, debido a su propia sobrecarga no ha podido eliminar.

El funcionamiento del corazón también se relaciona con lo hepático, al no haber una buena circulación debido a una sobrecarga hepática el corazón se ve afectado. El intestino, el riñón, el estómago, deben su congestionamiento a la falta de purificación que el hígado no puede realizar en la calidad de la sangre que también nutre a estos órganos. Muchos quistes, tumores y cánceres, se deben a la aparición de radicales libres, que debido a un proceso de oxidación y a la falta de eliminación de toxinas, quedan en el organismo desdoblando las células y generando cuerpos extraños, que son acumulaciones de mucus y ácidos grasos que no han podido ser eliminados debido a una sobrecarga. Virus, hongos y bacterias tienen su origen, muchas veces en sobrecargas hepáticas.

¿Cómo afecta la actividad física en relación al funcionamiento del hígado?

La vida sedentaria impide la actividad circulatoria, generando acidificación de la sangre, la sangre acidificada sobrecarga las funciones corporales. Una buena oxigenación a través de la actividad física constante y de ejercicios respiratorios diariamente, permiten nutrir al sistema nervioso autónomo, encargado de las funciones involuntarias del organismo. El hígado al ser un órgano tan sensible necesita nutrirse de buen oxígeno y de una sangre pura.

En el Yoga, por ej. las posturas invertidas generan una activación circulatoria que fortalece al hígado, lo mismo las posturas que tonifican y flexibilizan. Al estar el cuerpo más flexible la función circulatoria aumenta beneficiando el funcionamiento de todos los órganos.

La importancia del aspecto emocional, la relajación en relación al funcionamiento del hígado. Prácticas cotidianas de relajación, respiración profunda, conexión con los sentidos y meditación son necesarias para resolver y prevenir problemas relacionados con ésta función. La conexión con el cuerpo a través de la relajación profunda permite tomar conciencia que hay un estado de relajación al cual uno puede acceder y justamente, es el que uno no tiene y necesita tener para encarar bien el trajín diario. Tenemos que aprender a funcionar relajados y comprender que las tareas pueden realizarse libres de presiones y exigencias. Aprender también que la exigencia y la presión más fuerte no es la que viene de afuera sino la que es causada por uno mismo. Son nuestros temores los que nos tensan, temor a no ser queridos o valorados por los otros, nuestro espíritu competitivo, y esa dureza, esa tensión afecta nuestra condición física. El darse cuenta de estas actitudes que cada uno de nosotros tenemos frente a la vida, estando muy atentos a ellas, sin querer modificarlas, sino sabiendo convivir con ellas y siendo muy concientes, es lo que permitirá que un día no estén.

Todo es posible de resolver, sólo que nos falta paciencia y un profundo interés.

También siempre está el miedo frente a las manifestaciones del cuerpo y no damos tiempo a la naturaleza a que ésta se exprese, queriendo tapar con pastillas, con lo cual no resolvemos, tapamos.

Una buena alimentación, una buena actividad física y la meditación como forma de poder llegar al trasfondo de las actitudes que nos desequilibran, permitirán el buen funcionamiento de todas las funciones corporales, incluida la hepática.

Liliana Racauchi-José Bidart

www.spa-lasdalias.com.ar

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28/05/2008 GMT 2

Tratamiento dietético de la Esclerosis Múltiple

escuela_de_salud @ 21:35

La mayoría de los profesionales de la salud descartan la idea de que la esclerosis múltiple (EM), una enfermedad degenerativa del sistema nervioso, pudiese estar relacionada con la dieta. Les parece ridículo que una enfermedad tan misteriosa pueda verse afectada por algo tan simple. Antes que buscar respuestas en la cocina, la clase médica espera que la curación de la EM provenga de la investigación de alta tecnología que determinará con precisión algún culpable – un virus, quizás, o un defecto imprevisto del sistema inmunitario.

Sin embargo, cuando pregunto a los médicos y dietistas sobre las pruebas contundentes que demuestren que la dieta no tiene nada que ver con la causa o la curación de la EM, generalmente aparecen con las manos vacías. Quisiera ver algún estudio diciendo que la dieta no vaya a ayudar a los afectados por la EM. De hecho, todas las pruebas científicas existentes apuntan a la dieta como la estrategia más útil.

La esclerosis múltiple es la enfermedad neurológica inflamatoria degenerativa más común en los EE.UU., afectando a personas principalmente entre los 15 y los 55 años. Se caracteriza por diversas lesiones –áreas dañadas– sobre las células nerviosas del cerebro y/o de la médula espinal. Las lesiones son reemplazadas por tejido cicatrizado, lo que provoca la interrupción del funcionamiento de los impulsos nerviosos. Los casi 500.000 norteamericanos con EM padecen ataques recurrentes sobre el sistema nervioso que les privan de diversas funciones y sentidos. Un ataque puede arrebatar la vista del afectado; el siguiente puede provocar la pérdida del control sobre la vejiga urinaria; unos meses después, pueden perder la fuerza en un brazo o una pierna. Tras 10 años con la enfermedad, la mitad de los afectados por EM están severamente discapacitados – postrados en la cama, en silla de ruedas o incluso peor.

La EM es frecuente en Canadá, EE.UU. y Europa del Norte, pero rara en Africa y Asia. Cuando las personas emigran de un país con una incidencia baja de EM (lo cual inevitablemente modifica su estilo de vida y su forma de alimentación), su riesgo de contraer la enfermedad se incrementa. Muchos estudios han investigado los factores ambientales que podrían explicar esta diferencia de frecuencia de la enfermedad entre las distintas poblaciones. El principal factor parece ser el contacto más directo que tenemos con nuestro entorno: nuestra ingestión diaria de alimentos.

 Aunque los países más ricos generalmente poseen tasas superiores de EM y los países menos opulentos poseen tasas inferiores, existe una excepción: Japón. A pesar de que los japoneses viven en un país moderno e industrializado con todo el estrés, la contaminación y el hábito del tabaco que son habituales en otros países industrializados, su dieta basada en el arroz está más próxima a la alimentación de los países más pobres en los que la EM es menos frecuente. El caso japonés proporciona evidencias sólidas de que una dieta cargada de alimentos de origen animal, y no otros flagelos “modernos”, puede representar los cimientos de la EM.

Por supuesto, todos los aspectos de una dieta repleta de alimentos ricos pueden provocar problemas, pero las grasas animales – especialmente las de los productos lácteos – son las que más directamente han sido relacionadas con el desarrollo de la EM.[1] Una teoría sugiere que dar leche de vaca a los niños asienta los cimientos para un deterioro del sistema nervioso posteriormente a lo largo de la vida. La leche de vaca contiene sólo la quinta parte de ácido linoleico (un ácido graso esencial) que la leche materna humana. El ácido linoleico compone los ladrillos que forman los tejidos nerviosos. Puede que los niños criados con una dieta rica en grasas animales y deficiente en ácido linoleico (como la mayoría de los niños en nuestra sociedad) desarrollen un sistema nervioso más débil que sea susceptible a problemas a medida que envejecen. El análisis de los tejidos cerebrales ha mostrado que las personas con EM poseen un contenido superior de grasas saturadas en su cerebro que las personas que no padecen la enfermedad.[2]

Se desconoce qué es lo que desencadena los ataques de EM, pero entre los sospechosos se barajan ciertos virus, reacciones alérgicas y alteraciones del flujo sanguíneo en el cerebro. Lo más probable es que el responsable esté relacionado con el sistema circulatorio que riega el cerebro o la médula espinal, porque las lesiones y cicatrices características de la EM se centran en las células nerviosas próximas a los vasos sanguíneos.

Una teoría sugiere que los ataques de EM están causados por un suministro reducido de sangre a los susceptibles tejidos cerebrales. La grasa de la dieta puede tener este efecto. Penetra en el flujo sanguíneo y recubre las células sanguíneas. Como resultado, las células se pegan entre sí, formando aglomeraciones que enlentecen el flujo de la sangre hacia los tejidos vitales. La sangre no forma coágulos (como en el caso de los ataques cardíacos), pero en muchos vasos sanguíneos la aglomeración se hace tan severa que detiene el flujo de la sangre y el contenido global de oxígeno en la sangre desciende.[3,4] Los tejidos privados de sangre y oxígeno durante largos periodos de tiempo perecerán. ¿Podría ser algo tan simple como esto el agente causante de la EM?

Como ejemplo, observemos la salud de personas sometidas a una dieta restringida en grasas. Durante la Segunda Guerra Mundial, la comida escaseaba y el estrés era elevado en la Europa Occidental ocupada. La gente ya no podía permitirse comer carne, de modo que se volcaron sobre los cereales y las verduras que antes alimentaban a sus vacas, pollos y cerdos. El resultado fue una dramática reducción en el consumo de productos animales y de grasas totales en la dieta. Los médicos observaron que los pacientes aquejados de EM presentaron entre 2 y 2’5 veces menos hospitalizaciones durante los años de la guerra.[5]

El Dr. Roy Swank, antiguo jefe del servicio de neurología de la Universidad de Oregón y en la actualidad médico activo en la Universidad de Ciencias de la Salud de Oregón, observó que los pacientes de EM mejoraban con esta dieta baja en grasas “forzada”. En los años 1950, Swank empezó a tratar a sus propios pacientes con dicha dieta. Obtuvo excelentes resultados, por lo que durante los siguientes 35 años trató de esta forma a miles de pacientes de EM. Desde cualquier interpretación médica, sus resultados han sido extraordinarios: el estado de los pacientes mejoró hasta en un 95% de los casos.[6] Los pacientes evolucionaron mejor si la enfermedad había sido diagnosticada pronto y habían sufrido pocos ataques, pero incluso los pacientes de larga duración experimentaban una desaceleración en el progreso de la enfermedad. En un principio Swank estaba más preocupado con el control de la grasa saturada, pero con el paso de los años su atención se ha ido ampliando a los riesgos de todas las clases de grasas. Su dieta para EM se compone sólo de un 20 % de grasas en cuanto a calorías.

Los resultados de Swank se mantienen incuestionables a raíz de otros estudios. Pero en lugar de propugnar una dieta vegetariana baja en grasas para los pacientes de EM, muchos doctores o bien ignoran el trabajo de Swank o bien lo descartan por pensar que tal dieta sería demasiado difícil de seguir. Cuando pregunté al doctor Swank porqué sus estudios han sido ampliamente ignorados por las instituciones que investigan la EM, me dijo: “John, yo soy alguien insignificante en un pequeño laboratorio universitario. Sus fondos de investigación no subvencionaron mi trabajo, de modo que ¿qué trascendencia puede tener?”.

Del trabajo de Swank se desprenden tres hallazgos importantes:

  1. Cuanto antes un paciente de EM adoptase una dieta baja en grasas, mayor era la posibilidad de evitar el deterioro y el fallecimiento causado por la enfermedad.
  2. Los pacientes que limitaban su ingestión de grasa saturada a menos de 20 gramos diarios dejaban de mostrar el empeoramiento esperado de la enfermedad (la mayoría de los norteamericanos consumen 125 gramos o más cada día.)
  3. Entre los pacientes cuya ingestión de grasa saturada era de 17 gramos diarios o menos, la tasa de mortalidad a lo largo de un periodo de 35 años era del 31% - próxima a la normal. La tasa de mortalidad era del 21% entre los pacientes que mantenían ese bajo nivel de consumo de grasas y que empezaban la dieta antes de los tres años de haberse diagnosticado la enfermedad. Por otro lado, los pacientes que consumían más de 25 gramos de grasa saturada diariamente presentaban una tasa de mortalidad del 79% a lo largo del periodo del estudio; casi la mitad de tales fallecimientos se debían directamente a la EM.

Esos 8 gramos de diferencia en el consumo diario de grasa saturada (que triplica la tasa de mortalidad para los afectados de EM) pueden significar tan poco como:

  • 30 gramos de embutido de cerdo (10 gramos)
  • 1 hamburguesa medianamente grasa (14 gramos)
  • 90 gramos de bistec (14 gramos)
  • 30 gramos de queso cheddar (9 gramos)
  • 2 cucharaditas de mantequilla (8 gramos)
  • 1 vaso de leche entera (8 gramos)

Los resultados son concluyentes. Para detener la EM, la dieta debe ser tan baja en grasa saturada como sea posible, aproximadamente el 6% del total de calorías. Esto se traduce en una dieta vegetariana baja en grasas: una dieta de almidones, verduras y frutas – alimentos deliciosos que contienen tan sólo entre el 5 y el 10 % de grasas totales. Evitando los huevos, los productos lácteos y los aceites tropicales como los de coco o palma, no se ingiere prácticamente ninguna grasa saturada.

Además de detener la EM, una dieta vegetariana baja en grasas promueve la pérdida de peso en los obesos, mitiga el estreñimiento y reduce la cuenta de la compra en un 40%. En realidad, este tipo de dieta está en línea con las recomendaciones de otras organizaciones de la salud (incluyendo la Sociedad Americana del Cáncer, la Sociedad Americana del Corazón, y la Oficina General de Cirugía) que instan a los norteamericanos a comer menos grasas, carnes y productos lácteos, y a añadir más cereales integrales, verduras y frutas.

Yo trato a mis pacientes de EM con una dieta vegetariana de alimentos integrales sin aceites añadidos, huevos ni productos lácteos. Los alimentos son familiares – avena, cereales de desayuno, bollos y tortitas para el desayuno; sopas y sandwiches vegetales para el almuerzo; y spaghetti, burritos de alubias, chile, y verduras poco hechas (estilo chino) para la cena.

Los resultados de este tratamiento dietético han sido muy gratificantes para mí, no sólo porque ha detenido el progreso de la enfermedad en la mayor parte de mis pacientes de EM, sino también porque su estado de salud general ha mejorado incuestionablemente. Y todos sabemos que los afectados por la EM necesitan toda la ayuda que puedan recibir.

Referencias
1. Lancet 1974;2:1061.
2. Lancet 1963;1:26.
3. Circulation 1954;9:335.
4. Am J Med 1959;26:68.
5. Am J Med 1950;220:421.
6. Arch Neurol 1970;23:460.

Este artículo procede originalmente del Dr. John A. McDougall
PCRM (Comité de Médicos por una Medicina Responsable) - http://www.pcrm.org
5100 Wisconsin Ave., Suite 404
Washington, D.C. 20016
Estados Unidos de América
Teléfono: 202-686-2210, Fax: 202-686-2216, E-mail: pcrm@pcrm.org

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15/05/2008 GMT 2

Focos infecciosos e irritativos que causan enfermedades

escuela_de_salud @ 21:43

Cuando cualquier dolor o enfermedad se vuelven crónicos o no responden adecuadamente a los tratamientos naturales, hay que explorar la posibilidad de que el enfermo tenga focos en la boca o las amígdalas que sean los causantes o, como mínimo, los detonantes de esa situación. Entre las cosas que pueden desencadenar el problema y que no se deben descartar hasta no estar seguros, están las siguientes:

-Inflamación crónica o focos de pus en las amígdalas.

-Amalgamas o materiales de relleno con efectos tóxicos en los dientes.

 -Fundas o puentes de diferentes metales: una batería eléctrica no es sino la conjunción de varios metales diferentes; esto produce un foco de irritación constante a causa de las corrientes eléctricas que produce.

-Dientes desvitalizados o muertos.

-Quistes o focos de pus en las encías.

-Raíces de muelas o dientes en descomposición que generan toxinas peligrosísimas, impidiendo la curación de cualquier enfermedad.

-Cualquier campo de irritación en el área del trigémino.

-Muelas del juicio aprisionadas, retenidas o ejerciendo presión sobre las otras.

   La modificación de las dimensiones del cráneo a lo largo de la historia ha producido una significativa disminución de los huesos maxilar y mandibular. Como las piezas dentales casi no han modificado sus proporciones, este hecho ocasiona una evidente falta de espacio en este lugar anatómico, dando origen a la compresión dental. Muchas veces, las muelas del juicio no tienen espacio para salir y quedan aprisionadas o retenidas, empujando a las otras, o produciendo focos de infección. Incluso cuando hay ausencia total de focos de infección, la presión sobre las otras muelas y la falta de espacio produce que las muelas del juicio creen campos de irritación del sistema neurovegetativo.

  Las muelas del juicio son tan problemáticas porque se encuentran en un punto donde se entrecruzan una serie de meridianos de acupuntura, además de que en ese punto existe una relación directa con el primer ganglio del nervio simpático.

  Cuando no se encuentra a simple vista ningún foco infeccioso hay que acudir a un profesional con experiencia en terapia neural o en odontología neurofocal para que busque el foco o el campo de irritación que puede producir el problema. Aplicando lo que se llama el test neural de Huneke, en muy pocos segundos se ven paliados los efectos o el dolor que produce la enfermedad al aplicar una pequeñísima cantidad de anestesia sobre el punto correcto que causa la irritación. Una vez descubierta la causa primera del problema se le dará la solución correcta, dependiendo de lo que sea el causante o detonante del dolor o de la enfermedad.

  Hay un gran número de dolores y enfermedades que pueden verse perpetuados y agravados debido a estos focos irritativos. Entre todos los posibles destacaremos los más usuales y probables: problemas del estómago e intestinos, afonía, dolores de espalda, dolores reumáticos, trastornos visuales y afecciones oculares, anemias, ciática, artritis, herpes, fuertes dolores de cabeza, enfermedades de la piel, alergias, problemas de hígado o de riñón, vértigos que en vez de provenir de los oídos provienen de las muelas del juicio que están muy cerca, también incluso algunos casos de epilepsia y, por último y muy importante, una buena parte de enfermedades mentales.

  Recomiendo leer una joya de libro que existe sobre este tema, es de descarga gratuita y su autor es el Doctor Ernesto Adler

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12/05/2008 GMT 2

Ayunar para curar

escuela_de_salud @ 21:32

El ayuno ha tomado parte de la vida diaria de la humanidad, especialmente en los momentos de rituales y ha sido utilizado en la triple vía de limpieza corporal, descontaminación mental y búsqueda de claridad espiritual.

Durante siglos se ha ayunado en la preparación de ceremonias y ritos de diversas religiones y filosofías de vida que lo contemplan en mayor o menor medida. Es y ha sido practicado entre los chamanes de los más diversos lugares a lo largo y ancho de toda la geografía del planeta, especialmente como preparación de festividades concretas durante el año o para celebrar rituales de curación o rituales de acceso al «mundo paralelo» al que acuden en «búsqueda de la visión».

También es y ha sido utilizado en los rituales y en las ceremonias de iniciación de muchas culturas del mundo. La abstinencia de alimentos formaba también parte de los ritos de fertilidad en algunas ceremonias primitivas. Muchas de esas ceremonias se practicaban en los equinoccios de primavera y otoño y han perdurado durante siglos.

Durante los primeros tiempos de la era cristiana la práctica del ayuno de veinticuatro horas era muy común. Es lo que se llamaba en latín: «Jejunium a vespera ad vesperam», que significa «Ayunar desde el atardecer de un día al atardecer del siguiente».

En tiempos cercanos son muy conocidos los repetidos ayunos, en forma de huelgas de hambre, llevados a cabo por Mahatma Gandhi, en su camino de no violencia, de Ahimsa, para liberar a la India del gobierno de Gran Bretaña mediante una revolución pacífica. Utilizó el ayuno como «arma» en su resistencia pacífica y de no colaboración con el gobierno británico y demostró ser un verdadero «guerrero pacífico».

Gandhi, que además de sus ideas pacifistas era vegetariano y tenía amplia experiencia en los cuidados naturales de la salud, utilizó el ayuno en apoyo de sus ideales de libertad para la India. En su poco conocida faceta de especialista en la salud, señala: «No debemos llenar el aparato digestivo con alimentos innecesarios. Tenemos que comer solamente tanto como nos sea necesario y no más. Con frecuencia comemos de más, o ingerimos cosas imposibles de digerir, sin darnos cuenta. Un ayuno ocasional, por ejemplo de una vez por semana o una vez cada quince días, nos permitirá mantenernos equilibrados. Si no nos resulta posible ayunar un día entero, podemos saltarnos una o más comidas durante el día».

Pedro Laín Entralgo, gran especialista en Historia de la medicina y en Antropología médica, escribe: «A comienzos del siglo XIX... vigente desde los hipocráticos, la restricción alimentaria en las enfermedades agudas seguía siendo la regla...»

Un camino olvidado hacia la salud

Hipócrates, según el Dr. Honorio Gimeno, uno de los médicos naturistas más reconocidos de nuestro país, preconizó la utilización del ayuno, el pan integral y las frutas y hortalizas crudas y aconsejó que en cuestiones de alimentación se atendiese al instinto del enfermo. En lo fuerte de la enfermedad, conviene alimentación muy débil o la supresión absoluta de todo alimento. En las diarreas intensas la ingestión de manzana cruda. En invierno y en primavera, se puede comer más que en verano y en otoño. Cuando se tiene fiebre, el mejor alimento es el jugo de frutas. Si un enfermo ha adelgazado bastante por enfermedad larga, no tiene que comer demasiado para recuperarse antes, sino que ha de hacerlo con precaución. Cuando la enfermedad no es muy importante y evoluciona en sentido favorable, el médico no ha de emplear muchos remedios; es mejor que actúe la fuerza vital natural, a ser posible, por sí sola. Dicha fuerza se conoció después en versión latina como «vis medicatrix naturae».

En el siglo XVII, el ilustre físico Paracelso llamaba al ayuno «el gran remedio».

El ayuno a agua no consiste en mantener al cuerpo bebiendo agua mientras el organismo se nutre de sus propias reservas. No «deja de comer», sólo invierte la utilización de alimentos y orienta su energía hacia el proceso curativo.

Durante el ayuno el cuerpo no deja de alimentarse, sino que se alimenta de sus propias reservas, a plato puesto. Mientras existan reservas almacenadas en el cuerpo hablamos de ayuno. Con frecuencia dentro de la terminología de la medicina convencional los términos ayuno e inanición se utilizan como sinónimos. Ello indica un grave error. Hay una gran diferencia entre estos dos procesos.

El ayuno comienza cuando nos saltamos una comida y termina, si no lo dejamos antes, cuando se consumen todas las reservas de nutrientes almacenados durante años en nuestro organismo. Cuando el cuerpo no tiene reservas para «nutrirse de su interior» termina el ayuno y comienza la inanición.

En las primeras horas del ayuno el cuerpo consume el azúcar (glucosa) que fluye en la sangre y la almacena en el hígado y los músculos en forma de glucógeno, al que se le ha llamado también «almidón animal». Posteriormente se mantiene de transformar, primero sus reservas grasas y finalmente las proteínas. Únicamente cuando las reservas se agotan, el cuerpo comienza a digerir las partes y órganos más vitales. Este periodo es conocido como inanición. Es un proceso totalmente diferente al ayuno. Pero esto no ocurre normalmente sino pasadas cinco semanas o más, dependiendo de las reservas del organismo.

Una vez pasado el tiempo de ayuno, durante la inanición pueden aparecer trastornos más o menos graves en los órganos más vitales. Uno de los síntomas de la inanición es el descenso invariable de la temperatura corporal. El descenso brusco de peso durante un ayuno largo, la visión doble, la excesiva sensibilidad de los ojos a la luz, y el aumento exagerado de potasio en sangre, son síntomas que indican la aparición de la inanición e invariablemente señalan la urgente necesidad de cortar el ayuno.

El ayuno comienza cuando dejamos de comer y termina, sino antes, cuando se consumen las reservas del organismo; la inanición, en cambio, comienza cuando termina el ayuno y puede acabar con la muerte. El cuerpo se cura cuando ayuna, pero enferma y muere en la inanición.

El ayuno es un tiempo de eliminación o «limpieza» interna. El organismo indica que no es momento de introducir comida, sino de eliminar las sustancias de desecho y los residuos tóxicos acumulados con el tiempo. Con el ayuno hacemos una puesta a punto del organismo o un «cerrado por limpieza e inventario» o «cerrado por reparaciones». Las agresiones de la vida moderna son de por sí suficientes para producir una intoxicación corporal general, se exprese o no con síntomas de enfermedad, que indica la necesidad de un tiempo de ayuno y desintoxicación.

El ayuno no es una técnica nueva. Los niños y los animales dejan de comer cuando están enfermos. Guiados por el instinto somático o la inteligencia interna el organismo canaliza sus energías hacia la eliminación de sustancias de desecho y tóxicas y dejan de comer. En ese momento lo importante no es la ingesta de sustancias nutritivas sino la capacidad de desintoxicación, autorregulación y autocuración del organismo y por ello desaparecen las ganas de comer.

La curación es un proceso biológico y el ayuno posibilita que el cuerpo ponga en marcha todos los procesos de desintoxicación, limpieza y regeneración. En este sentido el ayuno en sí realmente no cura. Es el cuerpo el que se cura mientras ayunamos. El poder de curación es siempre algo inherente al organismo vivo y ningún medicamento o médico puede llevarse los laureles de la curación. La curación es una cualidad de todo ser vivo, que mantiene en sí mismo una parte de la capacidad curativa y de regeneración de la Naturaleza.

Cuando una persona ayuna no gasta energía en el proceso de digestión y asimilación de nutrientes y las células y órganos del cuerpo descansan. Esa energía ahorrada es invertida hacia los procesos de eliminación y autocuración. El cuerpo pone en marcha toda su gran capacidad de autorregulación y autocuración.

Durante el ayuno no es momento de comer sino de eliminar, renovar y regenerar. Todo ello se hace guiado por la inteligencia somática, esa misma inteligencia que hace que nuestro corazón lata, de día y de noche, que nuestros riñones filtren la sangre de desechos, o que el hígado tome las sustancias necesarias para reconstruir el cuerpo y sus funciones y neutralice las sustancias tóxicas ingeridas. Esos mismos órganos, al no tener que trabajar en la digestión y asimilación de alimentos, recanalizan su energía hacia los procesos de curación. La inteligencia somática modifica el reparto energético en el organismo, canalizando la energía hacia las zonas donde la desintoxicación y curación son más necesarias.

Beneficios del ayuno

Muchos son los beneficios que conseguimos con el ayuno y haremos un breve repaso de todos ellos:

• Facilita el descanso general y completo de los órganos vitales.

• Podemos señalar como descanso fisiológico al descanso aportado por el ayuno. Todo el cuerpo humano, es decir sus millones y millones de células no gastan energía en la digestión y asimilación de los nutrientes ingeridos, y esa energía que ahorran la invierten en el proceso de limpieza, regeneración y autocuración.

• ¿Y cómo se cura el organismo humano con el ayuno? Su capacidad de curación es una manifestación de la capacidad curativa de la Naturaleza en la que vivimos. La curación no es debida a unos medicamentos, ni a los médicos, no viene de fuera sino que surge de dentro. La curación es un proceso que podemos despertar en nosotros observando y manteniendo en la vida normal los llamados «Factores de Salud»: alimentación sana, ejercicio, movimiento, trabajo creativo, respiración profunda y tranquila, contacto con la naturaleza, expresión psicoemocional, relaciones humanas auténticas y cooperativas (no competitivas), etc. Cuando eliminamos las barreras que ponemos a la curación ésta ocurre por sí misma.

• Detiene la ingesta de alimentos que se descomponen en el intestino e intoxican al cuerpo.

• El aparato digestivo se va limpiando con el ayuno. La ausencia de comida durante el ayuno facilita la desaparición de alimentos descompuestos en el intestino. Cuando los alimentos no se descomponen en el conducto digestivo no intoxican al organismo y el cuerpo se va sanando.

• Vacía el tubo digestivo y se deshacen de las bacterias de putrefacción. Cuando el conducto digestivo se llena de restos de alimentos que sufren fermentación y putrefacción, aparecen una gran cantidad de bacterias, muchas de ellas perjudiciales para el organismo. El ayuno limpia el tubo digestivo de los restos alimenticios y también de los gérmenes posibles que pueden perjudicar al aparato digestivo y a todo el organismo. Al desaparecer la fermentación y la putrefacción desaparecen las bacterias que se alimentan de los alimentos descompuestos.

• Las bacterias, habitualmente, son unos organismos oportunistas que se alimentan de la descomposición y muerte celular. Si eliminamos la fermentación y putrefacción intestinal, se quedarán sin comida y desaparecerán. El ayuno evita cualquier infección bacteriana en el intestino. Al eliminar los restos de nutrientes mal digeridos y fermentados, deja sin «alimento» a millones de bacterias que podrían perjudicar al organismo.

• Da a los órganos de eliminación una oportunidad para ponerse al día en su trabajo. Favorece la eliminación y desintoxica al organismo.

• La sobrecarga del organismo ocasionada por muchos años de una alimentación y una forma de vida insanas, dificulta la correcta eliminación de sustancias tóxicas. El organismo se va saturando poco a poco de sustancias de desecho ya que los órganos de eliminación se ven sobresaturados y no cumplen adecuadamente su función. Además, cuando nos mantenemos en un estado continuo de estrés llegamos al agotamiento orgánico, los órganos de eliminación no pueden cumplir su labor por falta de energía y las toxinas se van acumulando en su interior, dando lugar a una profunda intoxicación.

• Con el ayuno, al estar la energía del cuerpo centrada no en la vida exterior, sino en la limpieza y autorregulación interior, el cuerpo se pone al día en la eliminación de desechos y tóxicos y se produce una gran desintoxicación ya que los órganos de eliminación tienen toda la energía a su disposición. Esto abre las vías hacia la curación.

• Restablece la bioquímica y la fisiología normal y sana.

• Mediante el ayuno el organismo restablece la bioquímica y fisiología que le lleva hacia un proceso dinámico de curación. La salud no es una situación rígida y estable, sino, más bien, un proceso dinámico y lábil, un equilibrio que se renueva constantemente.

• La renovación del cuerpo se ve ampliamente favorecida por el ayuno. El organismo instala el cartel de «cerrado por reparaciones» y pone en marcha todos los mecanismos de autorrecuperación y mejoramiento.

• Favorece la desintegración y absorción de pus y flemas, derrames, depósitos, tejidos «enfermos» y tumoraciones.

• Mediante el proceso de ayuno el cuerpo elimina todo lo que no sea vital para su correcto funcionamiento. Produce verdaderamente una autodigestión o autolisis de todas aquellas sustancias perjudiciales que se almacenan y reproducen en su interior.

• El cuerpo sacrifica lo menos vivo y mantiene con mucho mimo lo órganos más vitales. Se produce una lisis o destrucción de los tejidos malsanos: tejidos con pus, flemas, fístulas, abscesos, tumores, debido a que no son vitales y necesarios.

• Rejuvenece las células, tejidos y órganos del cuerpo.

• Con el descanso, y no olvidemos que el ayuno es una forma de reposo fisiológico, el cuerpo se recupera y se cura a sí mismo.

• Durante el ayuno las células, los tejidos y los órganos viven un verdadero rejuvenecimiento. Rejuvenecimiento que incluso se traslada a un rejuvenecimiento exterior y la persona da la imagen de ser más joven.

• Permite la conservación y recanalización de la energía vital.

El descanso fisiológico favorecido por el ayuno, facilita la recuperación de la energía y la recanalización de la misma a través del «cuerpo energético». El cuerpo energético es el sistema de energías del cuerpo que mantiene los átomos, las moléculas, las células, los tejidos y los órganos del cuerpo unidos y en buena y fluida comunicación. Este cuerpo energético tiene sus centros y canales de energía propios, los orientales los conocen muy bien con la denominación de chakras y meridianos.

Una de las causas que obstaculizan la libre circulación de la energía por el cuerpo son los bloqueos y barreras musculares originadas por tensiones emocionales y psicológicas. Durante el ayuno el cuerpo elimina estas barreras. De hecho, una de las características propias del ayuno es que disminuye o prácticamente elimina las tensiones musculares. De esa manera la energía fluye sin trabas y la persona recupera su energía vital, la energía que mantiene la vida.

• Incrementa la capacidad digestiva y de asimilación de nutrientes, tanto en el aparato digestivo como en cada una de las células del organismo.

• El descanso digestivo que ofrece el ayuno favorece la recuperación del aparato digestivo, tanto en su conducto como en las glándulas adyacentes: el hígado, el páncreas y el bazo. Estos órganos están encargados de transformar las corrientes nutritivas que le llegan desde el tubo digestivo, transformando las sustancias según las necesidades de todo el organismo. Al permitir este descanso se aumentará la capacidad digestiva y de asimilación de los nutrientes ingeridos.

• Cambia el estado mental favoreciendo una expansión de la consciencia.

Todas las antiguas culturas de la humanidad, tanto de Occidente como de Oriente, han utilizado el ayuno como el mejor y el más sano de los métodos para la expansión de la consciencia. El ayuno es un tiempo para interiorizar, un momento para estar hacia dentro. Muchos de los grandes místicos de la humanidad eran partidarios y conocedores de los grandes beneficios del ayuno a nivel de la consciencia.

Por el contrario, una comilona pesada, un banquete de boda regada con alcohol y licores (mal llamados bebidas espirituosas) embota la consciencia y da sueño, te lleva a la inconsciencia, al limbo.

El ayuno también mejora la percepción por los sentidos. Durante el ayuno hay una amplia renovación de los órganos de los sentidos. Muchos ayunantes señalan la mejoría de su capacidad de ver, escuchar, oler y gustar. El ayuno despierta la sensibilidad, los sentidos, la percepción del mundo y favorece el despertar de la consciencia. Aumenta con el ayuno la capacidad de captar el gusto natural a los alimentos sanos. El sabor de las primeras frutas en la realimentación es difícil de olvidar.

Finalmente hay que señalar que otro de los resultados de ayunar es que permite un descenso del peso, lo que de por sí es de gran ayuda en muchas enfermedades. El descenso de peso puede ser necesario y totalmente recomendable en enfermedades tan diferentes como son: la obesidad, diabetes, artrosis, artritis, hipertensión, problemas de la columna vertebral, trastornos cardiacos y respiratorios, etc.

Hemos visto de forma resumida las más importantes ventajas de hacer un ayuno, como principal herramienta para mantener y recuperar la salud. Y siempre recomendamos el control y los consejos de un médico especialista.

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Dr. Karmelo Bizkarra

Director Médico del Centro de Salud Vital Zuhaizpe

Autor del libro El poder curativo del ayuno

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Fragmentos del Evangelio Esenio de la Paz

escuela_de_salud @ 19:03

El Evangelio Esenio de la Paz es el mejor tratado de alimentación, medicina natural, moral y comprensión de las leyes naturales de esa época. Es claro, breve, conciso y directo. De su lectura se desprende que el autor de esas palabras tenía un conocimiento muy profundo sobre los mecanismos que sustentan la salud y la armonía en cualquier ser vivo.

No es de extrañar que algo tan sumamente práctico y eficaz no haya sido difundido por nadie. Propone devolver la salud y la autonomia al ser humano con productos de coste cero.

Cualquiera que detenta cualquier tipo de poder sabe que la salud no es nada rentable, sólo lo es la enfermedad.

Los fragmentos del evangelio están escritos en azul y yo me permitiré comentarlos en color negro.

En el siguiente fragmento dice que sólo se puede mantener la salud viviendo acorde con las leyes naturales y que sólo la naturaleza nos puede curar la enfemedad. Hipócrates dijo lo mismo en otras palabras: "sólo cura la naturaleza"

 

En verdad os digo que el Hombre es Hijo de la Madre Terrenal, y de ella recibió el Hijo del Hombre todo su cuerpo, del mismo modo que el cuerpo recién nacido nace del seno de su madre. En verdad os digo que sois uno con la Madre Terrenal; ella está en vosotros v vosotros en ella. De ella nacisteis, en ella vivís y a ella de nuevo retornaréis. Guardad por tanto Sus leyes, pues nadie puede vivir mucho ni ser feliz sino aquel que honra a su Madre Terrenal y cumple Sus leyes. Pues vuestra respiración es Su respiración, vuestra sangre Su sangre, vuestros huesos Sus huesos; vuestra carne Su carne; vuestros intestinos Sus intestinos; vuestros ojos y vuestros oídos son Sus ojos y Sus oídos.

 "En verdad os digo que si dejaseis de cumplir una sola de todas estas leyes, si dañaseis uno sólo de los miembros de todo vuestro cuerpo, os perderíais irremisiblemente en vuestra dolorosa enfermedad y sería el llorar y rechinar de dientes. Yo os digo que, a menos que sigáis las leyes de vuestra Madre, no podréis de ningún modo escapar a la muerte. Y quien abraza a las leyes de su Madre, a él abrazará su madre también. Ella curará todas sus plagas y él nunca enfermará. Ella le dará larga vida y le protegerá de todo mal; del fuego, del agua, de la mordedura de las serpientes venenosas. Pues ya que vuestra madre os alumbró, conserva la vida en vosotros. Ella os ha dado Su cuerpo, y nadie sino Ella os cura. Feliz es quien ama a su Madre y yace sosegadamente en Su regazo. Porque vuestra Madre os ama, incluso cuando le dais la espalda. Y ¿cuánto más os amará si regresáis de nuevo a Ella? En verdad os digo que muy grande es Su amor, más grande que la mayor de las montañas y más profundo que el más hondo de los mares. Y aquellos quienes aman a su Madre, Ella nunca les abandona. Así como la gallina protege a sus polluelos, como la leona a sus cachorros, como la madre a su recién nacido, así protege la Madre Terrenal al Hijo del Hombre de todo peligro y de todo mal.

A continuación dice que las leyes naturales no están escritas en los libros y que para estar en armonía con ellas y conseguir la salud hay que ayunar, ponerse en contacto a menudo con los agentes naturales (aire, agua, sol, tierra) y cuando hay enfermedad o intoxicación hay que usar la potencia curativa de las lavativas.

Y aunque el sol ya se había puesto, no se fueron a sus casas. Se sentaron alrededor de Jesús y le preguntaron: "Maestro ¿cuáles son esas leyes de la vida? Quédate con nosotros un rato más y enséñanos. Queremos escuchar tu enseñanza para que podamos curarnos y volvernos rectos".

Y el propio Jesús se sentó en medio de ellos y dijo: "En verdad os digo que nadie puede ser feliz, excepto quien cumple la Ley". Y los demás respondieron: "Todos cumplimos las leyes de Moisés, nuestro legislador, tal como están escritas en las sagradas escrituras"". Y Jesús les respondió: "No busquéis la Ley en vuestras escrituras, pues la Ley es la Vida, mientras que lo escrito está muerto.

En verdad os digo que Moisés no recibió de Dios sus leyes por escrito, sino a través de la palabra viva. La Ley es la Palabra Viva del Dios Vivo, dada a los profetas vivos para los hombres vivos. En dondequiera que haya vida está escrita la ley. Podéis hallarla en la hierba, en el árbol, en el río, en la montaña, en los pájaros del cielo, en los peces del mar; pero buscadla principalmente en vosotros mismos.

Pues en verdad os digo que todas las cosas vivas se encuentran más cerca de Dios que la escritura que está desprovista de vida. Dios hizo la vida y todas las cosas vivas de tal modo que enseñasen al hombre, por medio de la palabra siempre viva, las leyes del Dios verdadero. Dios no escribió las leyes en las páginas de los libros, sino en vuestro corazón y en vuestro espíritu. Se encuentran en vuestra respiración, en vuestra sangre, en vuestros huesos, en vuestra carne, en vuestros intestinos, en vuestros ojos, en vuestros oídos y en cada pequeña parte de vuestro cuerpo. Están presentes en el aire, en el agua, en la tierra, en las plantas, en los rayos del sol, en las profundidades y en las alturas. Todas os hablan para que entendáis la lengua y la voluntad del Dios Vivo. Pero vosotros cerráis vuestros ojos para no ver, y tapáis vuestros oídos para no oír.

En verdad os digo que la escritura es la obra del hombre, pero la Vida y todas sus huestes son la obra de nuestro Dios. ¿Por qué no escucháis las palabras de Dios que están escritas en Sus obras? ¿Y por qué estudiáis las escrituras muertas, que son la obra de las manos del hombre?"

"¿Cómo podemos leer las leyes de Dios en algún lugar, de no ser en las Escrituras? ¿Dónde se hallan escritas? Léenoslas de ahí donde tú las ves, pues nosotros no conocemos más que las escrituras que hemos heredado de nuestros antepasados. Dinos las leyes de las que hablas, para que oyéndolas seamos sanados y justificados."

Jesús dijo: "Vosotros no entendéis las palabras de la Vida, porque estáis en la Muerte. La oscuridad oscurece vuestros ojos, y vuestros oídos están tapados por la sordera. Pues os digo que no os aprovecha en absoluto que estudiéis las escrituras muertas si por vuestras obras negáis a quien os las ha dado.

En verdad os digo que Dios y sus leyes no se encuentran en lo que vosotros hacéis. No se hallan en la glotonería ni en la borrachera, ni en una vida desenfrenada, ni en la lujuria, ni en la búsqueda de la riqueza, ni mucho menos en el odio a vuestros enemigos. Pues todas estas cosas están lejos del verdadero Dios y de sus ángeles. Todas estas cosas vienen del reino de la oscuridad y del señor de todos los males. Y todas estas cosas las lleváis en vosotros mismos; y por ello la palabra y el poder de Dios no entran en vosotros, pues en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu habitan todo tipo de males y abominaciones.

Si deseáis que la palabra y el poder del Dios Vivo penetren en vosotros, no profanéis vuestro cuerpo ni vuestro espíritu; pues el cuerpo es el templo del espíritu, y el espíritu es el templo de Dios. Purificad, por tanto, el templo, para que el Señor del templo pueda habitar en él y ocupar un lugar digno de él. "Y retiraos bajo la sombra del cielo de Dios, de todas las tentaciones de vuestro cuerpo y de vuestro espíritu, que vienen de Satán. "Renovaos y ayunad.

Pues en verdad os digo que Satán y sus plagas solamente pueden ser expulsados por medio del ayuno y la oración. Id por vuestra cuenta y ayunad en solitario, sin descubrir vuestro ayuno a hombre alguno. El Dios Vivo lo verá y grande será vuestra recompensa. Y ayunad hasta que Belcebú y todos sus demonios os abandonen y todos los ángeles de nuestra Madre Terrenal vengan a serviros.

Pues en verdad os digo que a no ser que ayunéis, nunca os libraréis del poder de Satán ni de todas las enfermedades que de Satán vienen. Ayunad y orad fervientemente, buscando el poder del Dios vivo para vuestra curación. Mientras ayunéis, evitad a los hijos de los hombres y buscad los ángeles de nuestra Madre Terrenal, pues quien busca hallará. "Buscad el aire fresco del bosque y de los campos, y en medio de ellos hallaréis el ángel del aire. Quitaos vuestro calzado y vuestras ropas y dejad que el ángel del aire abrace vuestro cuerpo. Respirad entonces larga y profundamente, para que el ángel del aire penetre en vosotros,

En verdad os digo que el ángel del aire expulsará de vuestro cuerpo toda inmundicia que lo profane por fuera y por dentro. Y así saldrá de vosotros toda cosa sucia y maloliente, igual que el humo del fuego asciende en forma de penacho y se pierde en el mar del aire.

Pues en verdad os digo que sagrado es el ángel del aire, quien limpia cuanto está sucio y confiere a las cosas malolientes un olor agradable. Ningún hombre que no deje pasar el ángel del aire podrá acudir ante la faz de Dios.

Verdaderamente, todo debe nacer de nuevo por el aire y por la verdad, pues vuestro cuerpo respira el aire de la Madre Terrenal, y vuestro espíritu respira la verdad del Padre Celestial. 

Después del ángel del aire, buscad el ángel del agua. Quitaos vuestro calzado y vuestras ropas y dejad que el ángel del agua abrace todo vuestro cuerpo. Entregaos por entero a sus acogedores brazos y, así como el aire penetra en vuestra respiración, que el agua penetre también en vuestro cuerpo.

En verdad os digo que el ángel del agua expulsará de vuestro cuerpo toda inmundicia que lo mancille por fuera y por dentro. Y toda cosa sucia y maloliente fluirá fuera de vosotros, igual que la suciedad de las vestiduras, lavada en el agua, se va y se pierde en la corriente del río.

En verdad os digo que sagrado es el ángel del agua que limpia cuanto está sucio, y que confiere a todas las cosas malolientes un olor agradable. Ningún hombre a quien no deje pasar el ángel del agua podrá acudir ante la faz de Dios.

En verdad que todo debe nacer de nuevo del agua y de la verdad, pues vuestro cuerpo se baña en el río de la vida terrenal y vuestro espíritu se baña en el río de la vida eterna. Pues recibís vuestra sangre de nuestra Madre Terrenal y la verdad de nuestro Padre Celestial. "Pero no penséis que es suficiente que el ángel del agua os abrace sólo externamente. En verdad os digo que la inmundicia interna es, con mucho, mayor que la externa. Y quien se limpia por fuera permaneciendo sucio en su interior, es corno las tumbas bellamente pintadas por fuera, pero llenas por dentro de todo tipo de inmundicias y de abominaciones horribles.

Por ello, en verdad os digo, que dejéis que el ángel del agua os bautice también por dentro, para que os liberéis de todos vuestros antiguos pecados, y para que asimismo internamente seáis tan puros como la espuma del río jugueteando a la luz del sol.

Buscad, por tanto, una gran calabaza con el cuello de la longitud de un hombre; extraed su interior y llenadla con agua del río caldeada por el sol. Colgadla de la rama de un árbol, arrodillaos en el suelo ante el ángel del agua y haced que el extremo del tallo de la calabaza penetre vuestras partes ocultas, para que el agua fluya a través de todos vuestros intestinos. Luego, descansad arrodillándoos en el suelo ante el ángel del agua y orad al Dios vivo para que os perdone todos vuestros antiguos pecados; y orad también al ángel del agua para que libere vuestro cuerpo de toda inmundicia y enfermedad, Dejad entonces que el agua salga de vuestro cuerpo, para que se lleve de su interior todas las cosas sucias y fétidas de Satán. Y veréis con vuestros ojos y oleréis con vuestra nariz todas las abominaciones e inmundicias que mancillaban el templo de vuestro cuerpo; igual que todos los pecados que residían en vuestro cuerpo, atormentándoos con todo tipo de dolores.

En verdad os digo que el bautismo con agua os libera de todo esto. Renovad vuestro bautismo con agua todos los días durante vuestro ayuno, hasta el día en que veáis que el agua que expulsáis es tan pura como la espuma del río. Entregad entonces vuestro cuerpo a la corriente del río y, una vez en los brazos del ángel del agua, dad gracias al Dios vivo por haberos librado de vuestros pecados. Y este bautismo sagrado por el ángel del agua es el renacimiento a la nueva vida. Pues vuestros ojos verán a partir de entonces y vuestros oídos oirán.

No pequéis más, por tanto, después de vuestro bautismo, para que los ángeles del aire y del agua habiten eternamente en vosotros y os sirvan para siempre. "Y si queda después dentro de vosotros alguno de vuestros antiguos pecados e inmundicias, buscad al ángel de la luz del sol.

Quitaos vuestro calzado y vuestras ropas y dejad que el ángel de la luz del sol abrace todo vuestro cuerpo. Respirad entonces larga y profundamente para que el ángel de la luz del sol os penetre. Y el ángel de la luz del sol expulsará de vuestro cuerpo toda cosa fétida y sucia que lo mancille por fuera y por dentro. Y así saldrá de vosotros toda cosa sucia y fétida, del mismo modo que la oscuridad de la noche se disipa ante la luminosidad del sol naciente.

Pues en verdad os digo que sagrado es el ángel de la luz del sol, quien limpia toda inmundicia y confiere a lo maloliente un olor agradable. Nadie a quien no deje pasar el ángel de la luz del sol podrá acudir ante la faz de Dios. En verdad que todo debe nacer de nuevo del sol y de la verdad, pues vuestro cuerpo se baña en la luz del sol de la Madre Terrenal, y vuestro espíritu se baña en la luz del sol de la verdad del Padre Celestial. "Los ángeles del aire, del agua y de la luz del sol son hermanos. Les fueron entregados al Hijo del Hombre para que le sirviesen y para que él pudiera ir siempre de uno a otro". Sagrado es, asimismo, su abrazo. Son hijos indivisibles de la Madre Terrenal, así que no separéis vosotros a aquellos a quienes la tierra y el cielo han unido. Dejad que estos tres ángeles hermanos os envuelvan cada día y habiten en vosotros durante todo vuestro ayuno.

Luego viene una perfecta descripción de lo que en medicina natural se llama la crisis curativa que se produce cuando se ayuna y se usan las lavativas, todos esos sintomas pueden asustar a alguien inexperto y hacerle creer que su situación se está agravando en vez de ir por el buen camino hacia la salud.

Y cuando los brillantes rayos del sol aparecieron sobre el horizonte, todos sintieron que aquel era el sol del reino de Dios que venía. Y con semblantes alegres se adelantaron a encontrar a los ángeles de Dios. Y muchos sucios y enfermos siguieron las palabras de Jesús y buscaron las orillas de las corrientes murmurantes.

Se descalzaron y desvistieron, ayunaron y entregaron sus cuerpos a los ángeles del aire, del agua y de la luz del sol. Y los ángeles de la Madre Terrenal les abrazaron y poseyeron sus cuerpos por dentro y por fuera. Y todos ellos vieron cómo todos los males, pecados e inmundicias les abandonaban rápidamente. Y el aliento de algunos se volvió tan fétido como el olor que sueltan los intestinos, y a algunos les fluían babas y de sus partes internas surgió un vómito maloliente y sucio.

Todas estas inmundicias salieron por sus bocas. En algunos por la nariz, y en otros por los ojos y los oídos. Y a muchos les vino por todo su cuerpo un sudor apestoso y abominable por toda su piel. Y en muchos de sus miembros se abrieron forúnculos grandes y calientes, de los que salían inmundicias malolientes, y de sus cuerpos fluía orina en abundancia; y en muchos su orina no estaba sino seca y se volvía tan espesa corno la miel de las abejas; la de los otros era casi roja y dura casi como la arena de los ríos.

Muchos lanzaban fétidos pedos de sus intestinos, semejantes al aliento de los demonios. Y su hedor se hizo tan grande que nadie podía soportarlo. Y cuando se bautizaron a sí mismos, el ángel del agua penetró en sus cuerpos, y de ellos salieron todas las abominaciones e inmundicias de sus antiguos pecados, y semejante a un río que descendiese de una montaña, salieron a borbotones de sus cuerpos gran cantidad de abominaciones duras y blandas. Y la tierra donde cayeron sus aguas quedó contaminada, y tan grande era el hedor que nadie podía permanecer en aquel lugar. Y los demonios abandonaron sus intestinos en forma de numerosos gusanos que se retorcían en el lodo de sus inmundicias internas. Y después que el ángel del agua les hubo expulsado de los intestinos de los Hijos de los Hombres, se retorcieron en el suelo con ira impotente. Y entonces descendió sobre ellos el poder del ángel de la luz del sol, y allí perecieron en sus desesperadas convulsiones, pisoteados bajo los pies del ángel de la luz del sol. Y todos se estremecieron aterrorizados al mirar todas aquellas abominaciones de Satán, de quienes les habían salvado los ángeles. Y dieron gracias a Dios por haberles enviado sus ángeles para liberarles.


En el siguiente fragmento se usan los baños de barro o las cataplasmas de arcilla

Y había entre ellos muchos enfermos atormentados por fuertes dolores, y se arrastraron con dificultad hasta los pies de Jesús. Pues no podían ya caminar sobre sus pies. Dijeron: "Maestro, el dolor nos atormenta intensamente; dinos qué haremos"". Y mostraron a Jesús sus pies, cuyos huesos estaban retorcidos y nudosos y dijeron: "Ni el ángel del aire ni el del agua, ni el de la luz del sol han disminuido nuestros dolores, a pesar de habernos bautizado nosotros mismos y de haber ayunado y orado y seguido tus palabras en todo".

"En verdad os digo que vuestros huesos sanarán. No desesperéis, pero no busquéis vuestra curación sino en el sanador de los huesos, el ángel de la tierra. Pues de ella salieron vuestros huesos, y a ella retornarán. Y señaló con su mano donde la corriente de agua y el calor del sol habían ablandado la tierra dando un barro arcilloso, en el borde del agua. "Hundid vuestros pies en el fango, para que el abrazo del ángel de la tierra extraiga de vuestros huesos toda inmundicia y toda enfermedad. Y veréis cómo Satán y vuestros dolores huyen del abrazo del ángel de la tierra. Así desaparecerán las nudosidades de vuestros huesos, y se enderezarán, y todos vuestros dolores desaparecerán".

Los enfermos siguieron sus palabras, pues sabían que se curarían.

Ahora se describe como Jesús le saca una tenia o solitaria del cuerpo a alguien que está en las últimas.

Y había entre los enfermos uno a quien Satán atormentaba más que a ningún otro. Su cuerpo estaba enjuto como un esqueleto y su piel amarilla como una hoja seca. Estaba ya tan débil que ni siquiera a gatas podía arrastrarse hasta Jesús, y sólo de lejos pudo gritarle: "Maestro, apiádate de mí, pues nunca ha sufrido ningún hombre, ni siquiera desde el principio del mundo, como yo sufro. Sé que has sido en verdad enviado por Dios, y sé que si lo deseas, puedes expulsar inmediatamente a Satán de mi cuerpo. ¿No obedecen los ángeles de Dios al mensajero de Dios? Ven, Maestro, y expulsa ahora a Satán de mí, pues se enfurece colérico en mi interior y doloroso es su tormento".

Y Jesús le respondió: "Satán te atormenta tanto porque ya has ayunado muchos días y no pagas su tributo. No le alimentas con todas las abominaciones con las que hasta ahora profanabas el templo de tu espíritu. Atormentas a Satán con el hambre, y por eso en su cólera te atormenta él a ti a su vez. No temas, pues te digo que Satán será destruido antes de que tu cuerpo sea destruido; pues mientras ayunas y oras, los ángeles de Dios protegen tu cuerpo para que el poder de Satán no te destruya. Y la ira de Satán es impotente contra los ángeles de Dios".

Entonces acudieron todos juntos a Jesús, y con grandes voces le suplicaron diciendo: "Maestro, compadécete de él, pues sufre más que todos nosotros, y si no expulsas enseguida a Satán de su cuerpo tememos que no sobrevivirá hasta mañana". Y Jesús les replicó: "Grande es vuestra fe. Sea según vuestra fe, y pronto veréis, cara a cara, el horrible semblante de Satán y el poder del Hijo del Hombre. Pues expulsaré de ti al poderoso Satán por medio de la fortaleza del inocente cordero de Dios, la criatura más débil del Señor. Porque el espíritu santo de Dios hace más poderoso al más débil que al más fuerte".

Y Jesús ordeñó a una oveja que estaba pastando la hierba. Y puso la leche sobre la arena caldeada por el sol, diciendo: "He aquí que el poder del Ángel del agua ha penetrado en esta leche. Y ahora penetrará también en ella el poder del ángel de la luz del sol". Y la leche se calentó con la fuerza del sol. "Y ahora los ángeles del agua y del sol se unirán al ángel del aire." Y he aquí que el vapor de la leche caliente empezó a elevarse lentamente por el aire. "Ven y aspira por la boca la fuerza de los ángeles del agua, de la luz del sol y del aire, para que ésta penetre en tu cuerpo y expulse de él a Satán. Y el enfermo a quien Satán tanto atormentaba aspiró a su interior profundamente aquel vapor blanquecino que ascendía. "Satán abandonará inmediatamente tu cuerpo, ya que lleva tres días sin comer y no halla alimento alguno dentro de ti. Saldrá de ti para satisfacer su hambre con la leche caliente y humeante, pues este alimento es de su agrado. Olerá su aroma y no será capaz de resistir el hambre que lleva atormentándole desde hace tres días. Pero el Hijo del Hombre destruirá su cuerpo para que no atormente a nadie más."